RESTAURACIÓN PORTAL FERNANDEZ CONCHA
Zona tipica entorno Plaza de Armas
Localización: Plaza de Armas, Santiago, Chile
Promotor: BICE VIDA Compañía de seguros + CORDESAN
Superficie : 1.185 m²
Año de proyecto: 2015
Año de obra: 2018
Autor: VAAR + CMB
Fotografía: Felipe Fontecilla


Vista del Portal hacia el oriente
William Oliver, 1872. Archivo FAU
El Portal Fernández Concha, ubicado en el costado sur de la Plaza de Armas, constituye uno de los conjuntos comerciales más representativos del centro histórico de Santiago. Su origen se remonta al siglo XVII con el Portal de Sierra Bella, cuyas arcadas y quioscos definieron desde temprano una estrecha relación entre comercio y espacio público. Tras el incendio de 1869, el edificio fue reconstruido en 1870, manteniendo siempre la vocación comercial en los intercolumnios. La transformación definitiva llegó a fines de la década de 1920, cuando la oficina Smith Solar & Smith Miller consolidó la arquería histórica y la integró a un edificio moderno de cinco pisos.
Durante las últimas décadas, el portal acumuló un deterioro significativo. La reforma de 1999 modificó radicalmente los quioscos, introduciendo cerramientos opacos, volumetrías adelantadas, revestimientos de mármol y vitrinas que distorsionaron la lectura original de los arcos. Estas adiciones generaron rincones degradados, problemas de higiene, pérdida de transparencia y un funcionamiento desordenado. Al interior, el pavimento se deterioró, las instalaciones quedaron expuestas y los escaparates de los locales comerciales se fragmentaron en sistemas heterogéneos que rompieron la continuidad del pasaje.
La alta carga gastronómica amplificó estas distorsiones, saturando visualmente el portal y afectando los accesos a las galerías interiores de la manzana.
El proyecto de rehabilitación integral propone restaurar la unidad arquitectónica del conjunto. Se recuperan muros, machones y cielos; se reemplazan los pavimentos; y se eliminan todas las adiciones incongruentes. Los quioscos se redefinen mediante vitrinas acristaladas transparentes, celosías metálicas negras que ocultan maquinarias y un plano continuo que devuelve claridad a la arquería. En paralelo, se proyecta un sistema unificado de mamparas y escaparates para los locales comerciales, ordenando accesos y recuperando el ritmo original del pasaje. También se mejoran y clarifican los accesos a las galerías interiores, restableciendo continuidad en los circuitos peatonales.
Junto con la intervención del Portal Bulnes, el proyecto contribuye a la revitalización gastronómica y patrimonial de la Plaza de Armas, consolidando el centro histórico de la ciudad.











