REHABILITACIÓN INTEGRAL EDIFICIO NORTE, CEPAL
Proyecto de Arquitectura y Especialidades para un edificio de oficinas nZEB
1er Lugar Licitación de Propuestas
Localización: Vitacura, Santiago de Chile
Promotor: CEPAL, Naciones Unidas
Superficie: 3.600 m²
Año de proyecto: 2020
Año de obra: 2022-2024
Autor: VAAR + ipiña nieto aquitectos

Envolvente térmica y exo estructura
Imagen de concurso
El encargo de renovación del Edificio Norte de la CEPAL se enmarca en el proceso institucional de modernización de sus infraestructuras, con el objetivo de actualizar un edificio de más de treinta años de uso a estándares contemporáneos de eficiencia energética, accesibilidad universal, seguridad y calidad espacial.
Como parte de un campus emblemático de la arquitectura moderna latinoamericana, el proyecto debía responder simultáneamente a requerimientos técnicos, a la relación con el edificio histórico principal y a la necesidad de mejorar el desempeño ambiental y funcional del conjunto, avanzando hacia la meta institucional de un edificio con estándar NET ZERO.
Las operaciones proyectuales se organizan en torno a un conjunto de intervenciones clave que permiten resolver los desafíos del encargo. En primer lugar, se construye una plataforma única de acceso, que corrige el desnivel existente y garantiza un recorrido continuo y accesible desde todo el perímetro. Esta nueva cota unificada no sólo cumple funciones de accesibilidad universal, sino que reconecta el edificio con los jardines del complejo y orienta las visuales hacia el edificio principal, dejando al Edificio Norte en una situación de balcón sobre los jardines y el edificio histórico, reforzando su condición de pieza complementaria dentro del campus.
Esta plataforma se articula mediante la formación de cuatro patios de acceso, que actúan como umbrales climáticos y espacios exteriores de transición. Los patios organizan el ingreso desde los frentes norte y sur, mejoran la iluminación y ventilación natural y consolidan un sistema claro de circulaciones exteriores que redefine la relación entre el edificio y su entorno inmediato.
La operación más determinante es la incorporación de una exo–estructura perimetral, concebida como un sistema estructural independiente que colabora con el desempeño térmico del edificio. Esta estructura soporta dispositivos activos de control solar, regulando el comportamiento ambiental mediante un espacio ventilado y sombreado que sostiene la planta fotovoltaica y permite avanzar hacia la autosuficiencia energética. Al mismo tiempo, su geometría y continuidad volumétrica configuran una nueva fachada institucional hacia la calle Alonso de Córdoba, otorgando presencia urbana, coherencia formal y unidad a la plataforma de acceso y a los patios que organizan el edificio.
Paralelamente, el programa arquitectónico se reorganiza bajo nuevos criterios de distribución que revalorizan la relación entre las áreas de trabajo y los espacios exteriores, incorporando de manera permanente la presencia de vegetación. La introducción de nuevas circulaciones más legibles, junto con áreas de trabajo abiertas y flexibles, constituye una estrategia fundamental para mejorar las dinámicas internas del edificio, favorecer la colaboración y potenciar la calidad ambiental de los espacios laborales.











