top of page

PABELLÓN INSTITUCIONAL DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID

Propuesta de instalación temporal — Feria del Libro 2008

Localización: Parque de El Retiro, Madrid, España

Promotor: Ayuntamiento de Madrid 

Superficie: 100 m²

Año de proyecto:  2007

Autor: VAAR

La Feria del Libro de Madrid, instaurada en 1933, nació como un gesto urbano que llevó la edición y la lectura al espacio público, estableciendo una relación directa entre cultura, ciudadanía y ciudad. Desde su instalación definitiva en el Parque de El Retiro en 1967, la Feria ha consolidado un formato que combina tradición, encuentro y proyección internacional, convirtiéndose en un acontecimiento anual plenamente arraigado en la vida cultural madrileña.

 

La propuesta del pabellón se formula como una pieza arquitectónica ligera y precisa, diseñada para reforzar el carácter abierto, inclusivo y accesible de la Feria. Dos volúmenes opacos —la sala polivalente y el área de venta con servicios— se disponen como soportes funcionales neutros, permitiendo que las actividades y contenidos sean los verdaderos protagonistas. Ambos cuerpos se vinculan mediante un espacio exterior intermedio que actúa simultáneamente como umbral y estancia, articulando los accesos y favoreciendo la continuidad entre los recorridos del parque y el interior del pabellón. La estructura metálica modular y la tarima elevada permiten configurar un dispositivo adaptable, rápido de montar y capaz de sostener distintos flujos y usos sin perder claridad espacial.

El conjunto se concibe como un soporte, no como un objeto cerrado, potenciando la permeabilidad, la legibilidad y la apropiación pública del espacio.

Las 365 banderolas conforman el eje conceptual del proyecto y su estrategia principal de comunicación. Suspendidas sobre mástiles y tensores, producen una envolvente dinámica que se percibe como un libro abierto hacia el parque. Cada banderola es página, señal y contenido, generando un plano móvil que convierte al visitante en lector en movimiento. Este sistema amplifica la experiencia de la Feria más allá del interior del pabellón, subrayando su carácter colectivo.

La propuesta incorpora además un alcance extendido: las banderolas pueden disgregarse y reutilizarse en bibliotecas, museos y equipamientos municipales, prolongando la identidad de la Feria en la ciudad y consolidando una red de lectura pública que persiste más allá del evento temporal.

bottom of page